Señales, normas y sugerencias
Algunas indicaciones en moto:
SALIR EN GRUPO
El mundo de la moto resulta fascinante para los que nos gusta esta actividad y el placer de viajar en este vehículo se multiplica cuando tenemos la oportunidad de compartirlo con compañeros que disfrutan como nosotros de la misma pasión.
Esta es la razón por la que se ha creado la sección de MotoTurismo del club ViveIberia.
Cuando salimos en grupo hemos de tener en cuenta que dependemos de los demás como los demás dependen de nosotros.
Es por ello, que aunque todos son de pura lógica y para la mayoría de los que salen en grupo habitualmente no es necesario recordárselo, vamos a dar una serie de sugerencias que nos hará más grata y segura para todos la práctica de esta actividad que nos apasiona.
1) Lo primero a mencionar en este aspecto, es la puntualidad, norma básica de convivencia y compañerismo que debe acompañarnos siempre. Hemos de pensar que por cada minuto que nos esperen a nosotros, esperan un minuto todas y cada una de las personas a las que hacemos esperar. 10 minutos que hacemos esperar a 6 personas es una hora que hemos hecho esperar a nuestros compañeros.
2) La moto, además de los motoristas por supuesto, debe estar lista para la ruta, tanto mecánicamente, como bien abastecida de combustible para minimizar las paradas intermedias.
3) Antes de salir, y para evitar despistes, es conveniente que todos sepamos la ruta que vamos a hacer, paradas intermedias previstas y punto de destino.
4) Cuando salimos en grupo es conveniente siempre, además por supuesto de respetar todas las normas de tráfico, mantener la distancia de seguridad entre nosotros, aunque no aumentarla hasta el punto de perdernos el contacto visual.
5) También es conveniente como norma general de seguridad, minimizar los adelantamientos entre nosotros o hacerlo, si es necesario, respetando la distancia correspondiente.
6) De la misma manera hemos de tener en cuenta, que si otros vehículos desean adelantarnos, hemos de darles todas las facilidades que podamos, como posicionarnos lo más a la derecha posible y/o separarnos entre nosotros a fin de que puedan ir adelantándonos escalonadamente.
7) Es también una buena costumbre, sobre todo cuando viajamos por autovía, además de circular por el carril adecuado a nuestra velocidad, el ocupar alternativamente uno cada lado de dicho carril (con cuidado de no situarse en el ángulo muerto del espejo de la moto que nos precede, para que su conductor nos ubique en todo momento). Ello nos permitirá, además de tener una mayor perspectiva visual, en caso de reducción repentina de la velocidad de la moto que nos antecede, tener un margen adicional de distancia de seguridad.
8) En las zonas urbanas, lo mejor es intentar ir lo más agrupados posible a fin de evitar, en la medida de lo posible, quedarnos cortados a causa de los semáforos u otros vehículos.
9) Si no se especifica otra cosa, como puntos de reagrupamiento, esperar en cada cruce, dividir el grupo, etc., el contacto visual con la moto precedente y posterior, tanto en zonas urbanas como en cualquier tipo de vía, nos va a permitir que nadie quede descolgado, o desorientado en algún cruce, desvío o semáforo y detectar cualquier problema que le pueda ocurrir a algún miembro del grupo. Si se empieza a perder el contacto visual con la moto que antecedemos es conveniente aminorar la velocidad a fin recuperarlo y en caso de que esto no se produzca, parar, que también lo hará el que nos antecede y así hasta el que vaya en cabeza. Después habrá que decidir la acción a tomar dependiendo del tipo de vía (retroceder uno, o varios, telefonear, etc.), notificándolo, siempre a algún otro miembro del grupo para que se sepa siempre nuestra acción e intención.
10) Si por esta, o cualquier otra necesidad se ha de parar en ruta, lo haremos indicándolo con la suficiente antelación y con mucho cuidado de donde lo hacemos, siempre sin obstaculizar el tráfico y evitando cambios de rasante, curvas sin visibilidad o cualquier otra cosa que pueda suponer un riesgo para nosotros o el resto de vehículos.
11) Si el grupo se divide por cualquier causa o imprevisto, procuraremos que los componentes más lentos ocupen el grupo delantero, y los más experimentados y que conozcan bien la ruta, el trasero, a fin de podernos reagrupar lo antes posible.
12) En cualquier caso, hemos de procurar mantener una velocidad más o menos homogénea (no hacer mucho la goma) para no obligar a los demás a variar incómodamente su marcha.
13) Cuando, por cualquier circunstancia, haya algún miembro del grupo ostensiblemente más lento, procuraremos que quien o quienes queden con él o ella no sean siempre los mismos y repartirnos esa función que quizás pueda impedirnos disfrutar como nos gustaría de la salida.
14) Se entiende que para no obligar en demasía al resto de compañeros a llevar una marcha inadecuada, hemos de procurar, en la medida de lo posible y siempre sin poner en riesgo la seguridad, acoplarnos a la marcha general del grupo. Esto vale tanto para quien suele ir más lento, como para los que les gusta “retorcerle la oreja” a la moto.
15) En cualquier caso, hemos de procurar que jamás se quede nadie solo (experto o no), que pueda tener un incidente y los demás no estemos allí para ayudarle.
16) La marcha en grupo también nos obliga a anticipar al máximo las acciones y señalizaciones y a reducir progresivamente la velocidad, sobre todo en los desvíos y paradas, a fin de evitar que alguien se despiste en estas variaciones.
17) Además de todo esto, es norma básica para nuestra seguridad, el tener en cuenta cuando adelantamos a otro vehículo (sobre todo en carreteras de doble sentido), que la, o las motos que vienen detrás de nosotros, también pueden pretender hacer lo mismo. Por lo que deberemos procurar, después del adelantamiento, colocarnos lo más a la derecha y separados posible del vehículo adelantado, a fin de dejar sitio a nuestro/s compañero/s, pues, es muy desagradable en estas circunstancias, encontrarse sin sitio donde meterse y viendo cómo se acerca a gran velocidad y justo de frente, otro vehículo que ocupa el mismo carril que ocupamos nosotros en ese momento.
18) Por último, no está de más, y esta sugerencia de compañerismo no es para nuestra seguridad, comodidad o convivencia, sino, para la de nuestros bolsillos; el avisar al resto del grupo con señales luminosas (luces de emergencia, activar la del freno intermitentemente; la ráfaga para la moto que nos precede…) u otras, cuando conocemos, o detectamos visualmente o a través del navegador, la presencia de radares de velocidad… o de la Benemérita.
En estas normas y recomendaciones se utiliza el masculino como genérico para simplificar, refiriéndonos con él a mujeres, hombres, personas transgénero e individuos no binarios por igual.
Todas estas sugerencias y normas de convivencia en moto, que nos parecen básicas, no queremos que sean reglas rígidas que no se puedan saltar cuando las circunstancias o simplemente las apetencias así nos lo indiquen. Pero creemos que pueden hacer que disfrutemos más, con más seguridad y de una forma más armónica de la moto y de la compañía de nuestros amigos y amigas.
